Inicio de obras del Centro Internacional de Convenciones
SE HACE REALIDAD PROYECTO GESTADO EN UNIVERSIDAD ANDINA
En un significativo acto, este miércoles 14 de enero se dio inicio a la construcción en la ciudad de Sucre del Centro Internacional de Convenciones (CIC), proyecto que nació hace 14 años en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB) y que fue impulsado de manera sostenida por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho.
En discurso de circunstancias, el Rector de la UASB, Dr. Julio Garrett Aillón, hizo una remembranza de los instantes iniciales del proyecto que, con el transcurrir de los años, fue ganando la adhesión de las instituciones sucrenses y de la ciudadanía en general.
“Nunca olvidaré la primera vez que mencionamos en 1994, en la Casa de la Libertad, la idea de construir un Centro Internacional de Convenciones y Cultura, como testimonio del homenaje de la Capital de la República al Bicentenario del nacimiento del fundador de la República, Antonio José de Sucre”, expresó.
Garrett saludó el inicio de trabajos y felicitó a la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho “por 14 años de sostenidos y arduos esfuerzos que llegan hoy a su culminación, gracias a la capacidad de decisión política y la visión de futuro de la Prefecta del Departamento, señora Savina Cuellar Leaños”.
En su criterio, el CIC constituye para Sucre, ciudad que celebra este 2009 los 200 años del Primer Grito Libertario de Iberoamérica, “el más importante emprendimiento de la celebración del Bicentenario y una esperanza de resurgimiento cultural y político”.
“El proyecto está orientado a crear una estrategia dirigida a recuperar el protagonismo histórico de Sucre y a estructurar su economía a partir del desarrollo turístico y de la nueva industria de los eventos que marca a esta época globalizada que se caracteriza por la permanente realización de convenciones internacionales en el campo cultural y científico, político y empresarial”, manifestó.
Forman parte del CIC los palacios de La Glorieta y La Florida que, en criterio del Rector de la UASB, “enriquecen y elevan el valor arquitectónico del proyecto, dándole un toque de carácter y autenticidad sucrense acorde con su carácter histórico”.
Recordó que el proyecto arquitectónico del CIC fue realizado por Gustavo Medeiros Anaya, contratado por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, con fondos financiados por la CAF.
“La Fundación, a lo largo de 14 años, fue el sostén y la brújula de una lucha que no termina, y cuya historia cuando se escriba un día, será inseparable de la memoria de Oscar Frerking Salas, Hugo Poppe Entrambasaguas, Jorge Suárez y de la fe inquebrantable en la realización del proyecto de Monseñor Jesús Pérez que nos acompaña y cuya bendición de las obras ha nacido, sin duda, de lo más hondo de su alma”, puntualizó.
IMPACTO POLÍTICO
Por otra parte, Garrett afirmó que la construcción del CIC servirá “para hacer materialmente posible la reunión del Parlamento Nacional en Sucre, porque el Centro contará con hemiciclos, auditorios, instalaciones y servicios modernos y adecuados, es decir, con la infraestructura necesaria para el funcionamiento del Congreso”.
“Si se considera que el Centro de Convenciones reunirá estas condiciones, es razonable esperar que el funcionamiento del Congreso en Sucre no sea descartado con el fácil argumento de que en la Capital no existe un local con las condiciones necesarias para su trabajo”, afirmó.
IMPACTO URBANO
El Rector de la UASB aseguró que se trata del proyecto urbano más grande de Sucre. “Será el motor que arrastre el desarrollo del turismo cultural y la industria de los eventos y la base de la estrategia para recuperar el protagonismo político nacional que tuvimos en el pasado”, añadió.
En su opinión, el CIC “hará posible la recuperación de (los palacios de) La Glorieta y La Florida; el Gobierno Municipal recreará sus parques para abrirlos a la población y los niños, la ciudad será más bella y se extenderá a lo largo de la ribera, hasta Yotala”.
Dijo también que el CIC será un nuevo eje de comunicación e integración, un foro de reflexión y debate y el asiento del Centro Cultural CAN-MERCOSUR que se avizora con el surgimiento de UNASUR.
“Aceptar el reto del futuro es una condición de la dignidad de los pueblos. El destino ha querido que sea una mujer campesina, la Prefecta del Departamento, Savina Cuellar, la que asuma el reto de esta hora y mañana, cuando se haga el recuento de lo que se hizo o se dejó de hacer, el CIC será, sin duda, la obra que marcará su paso por la Prefectura de Chuquisaca y merecerá entonces, como merece hoy día, nuestro reconocimiento y el bien de Sucre y de la Patria”, concluyó.
“Nunca olvidaré la primera vez que mencionamos en 1994, en la Casa de la Libertad, la idea de construir un Centro Internacional de Convenciones y Cultura, como testimonio del homenaje de la Capital de la República al Bicentenario del nacimiento del fundador de la República, Antonio José de Sucre”, expresó.
Garrett saludó el inicio de trabajos y felicitó a la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho “por 14 años de sostenidos y arduos esfuerzos que llegan hoy a su culminación, gracias a la capacidad de decisión política y la visión de futuro de la Prefecta del Departamento, señora Savina Cuellar Leaños”.
En su criterio, el CIC constituye para Sucre, ciudad que celebra este 2009 los 200 años del Primer Grito Libertario de Iberoamérica, “el más importante emprendimiento de la celebración del Bicentenario y una esperanza de resurgimiento cultural y político”.
“El proyecto está orientado a crear una estrategia dirigida a recuperar el protagonismo histórico de Sucre y a estructurar su economía a partir del desarrollo turístico y de la nueva industria de los eventos que marca a esta época globalizada que se caracteriza por la permanente realización de convenciones internacionales en el campo cultural y científico, político y empresarial”, manifestó.
Forman parte del CIC los palacios de La Glorieta y La Florida que, en criterio del Rector de la UASB, “enriquecen y elevan el valor arquitectónico del proyecto, dándole un toque de carácter y autenticidad sucrense acorde con su carácter histórico”.
Recordó que el proyecto arquitectónico del CIC fue realizado por Gustavo Medeiros Anaya, contratado por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, con fondos financiados por la CAF.
“La Fundación, a lo largo de 14 años, fue el sostén y la brújula de una lucha que no termina, y cuya historia cuando se escriba un día, será inseparable de la memoria de Oscar Frerking Salas, Hugo Poppe Entrambasaguas, Jorge Suárez y de la fe inquebrantable en la realización del proyecto de Monseñor Jesús Pérez que nos acompaña y cuya bendición de las obras ha nacido, sin duda, de lo más hondo de su alma”, puntualizó.
IMPACTO POLÍTICO
Por otra parte, Garrett afirmó que la construcción del CIC servirá “para hacer materialmente posible la reunión del Parlamento Nacional en Sucre, porque el Centro contará con hemiciclos, auditorios, instalaciones y servicios modernos y adecuados, es decir, con la infraestructura necesaria para el funcionamiento del Congreso”.
“Si se considera que el Centro de Convenciones reunirá estas condiciones, es razonable esperar que el funcionamiento del Congreso en Sucre no sea descartado con el fácil argumento de que en la Capital no existe un local con las condiciones necesarias para su trabajo”, afirmó.
IMPACTO URBANO
El Rector de la UASB aseguró que se trata del proyecto urbano más grande de Sucre. “Será el motor que arrastre el desarrollo del turismo cultural y la industria de los eventos y la base de la estrategia para recuperar el protagonismo político nacional que tuvimos en el pasado”, añadió.
En su opinión, el CIC “hará posible la recuperación de (los palacios de) La Glorieta y La Florida; el Gobierno Municipal recreará sus parques para abrirlos a la población y los niños, la ciudad será más bella y se extenderá a lo largo de la ribera, hasta Yotala”.
Dijo también que el CIC será un nuevo eje de comunicación e integración, un foro de reflexión y debate y el asiento del Centro Cultural CAN-MERCOSUR que se avizora con el surgimiento de UNASUR.
“Aceptar el reto del futuro es una condición de la dignidad de los pueblos. El destino ha querido que sea una mujer campesina, la Prefecta del Departamento, Savina Cuellar, la que asuma el reto de esta hora y mañana, cuando se haga el recuento de lo que se hizo o se dejó de hacer, el CIC será, sin duda, la obra que marcará su paso por la Prefectura de Chuquisaca y merecerá entonces, como merece hoy día, nuestro reconocimiento y el bien de Sucre y de la Patria”, concluyó.




